Que alegría, Yanina... que bueno! que Don Bosco te ayudo a crecer en valores. Es un modelo a seguir como todos.... Poveda y otros santos de la Iglesia.
Generalmente, la gente aprecia a una persona que demuestre sencillez a pesar de sus grandes conocimientos y atributos.
Sé natural, habla con sencillez. No rebusques las palabras para impresionar. Se llano, evita la diplomacia, el disimulo y la sinuosidad.
Veracidad.
Jesús dice: Sólo la verdad te hará libre. Siempre di la verdad aun que duela. Sé veraz cumple tus promesas.
No exageres ni desnaturalices los hechos. Piensa dos veces antes de hablar. Habla dulcemente. Se preciso en lo que dices. Jesús dice: «Felices los de corazón limpio porque ellos verán a Dios» (Mt. 5,8)
Humildad.
Es la ausencia completa de orgullo. No alardees de tu nacimiento, posición social, cualidades, éxitos logrados. Más bien elogia a otros. Ve a Dios en todos. Trata incluso a las más pequeñas de las criaturas como a tu igual. Recuerda a San Martín de Porres, que hacía comer en un sólo plato al ratón, al perro y el gato.
Paciencia.
La paciencia es la capacidad de soportar molestias sin rebelarse. Facultad de saber esperar, contenerse.
Debes aprender tener calma. Soporta pacientemente el insulto, la injuria, el sufrimiento, el proceso y la falta de respeto.
No te engrías con la alabanza, el éxito y los honores. En ambas situaciones mantén una actitud equilibrada. Obra igual con los amigos y con los enemigos.
No dejes nunca que nada disturbe tu paz, interior comunícate siempre cuando menos cinco minutos diarios con el Padre Celestial para cargar tu batería de buen humor y fortalecer tu espíritu. Jesús dice: Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia (Mt. 5,5)
Debes de tener mas cuidado con los colores que usas para tu blog
ResponderEliminarQue alegría, Yanina... que bueno! que Don Bosco te ayudo a crecer en valores. Es un modelo a seguir como todos.... Poveda y otros santos de la Iglesia.
ResponderEliminarSencillez.
ResponderEliminarGeneralmente, la gente aprecia a una persona que demuestre sencillez a pesar de sus grandes conocimientos y atributos.
Sé natural, habla con sencillez. No rebusques las palabras para impresionar. Se llano, evita la diplomacia, el disimulo y la sinuosidad.
Veracidad.
Jesús dice: Sólo la verdad te hará libre. Siempre di la verdad aun que duela. Sé veraz cumple tus promesas.
No exageres ni desnaturalices los hechos. Piensa dos veces antes de hablar.
Habla dulcemente. Se preciso en lo que dices. Jesús dice: «Felices los de corazón limpio porque ellos verán a Dios» (Mt. 5,8)
Humildad.
Es la ausencia completa de orgullo. No alardees de tu nacimiento, posición social, cualidades, éxitos logrados. Más bien elogia a otros. Ve a Dios en todos. Trata incluso a las más pequeñas de las criaturas como a tu igual. Recuerda a San Martín de Porres, que hacía comer en un sólo plato al ratón, al perro y el gato.
Paciencia.
La paciencia es la capacidad de soportar molestias sin rebelarse. Facultad de saber esperar, contenerse.
Debes aprender tener calma. Soporta pacientemente el insulto, la injuria, el sufrimiento, el proceso y la falta de respeto.
No te engrías con la alabanza, el éxito y los honores. En ambas situaciones mantén una actitud equilibrada. Obra igual con los amigos y con los enemigos.
No dejes nunca que nada disturbe tu paz, interior comunícate siempre cuando menos cinco minutos diarios con el Padre Celestial para cargar tu batería de buen humor y fortalecer tu espíritu. Jesús dice: Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia (Mt. 5,5)